PP(ávlov) y sus perros

Este cartel que muchos ya habréis visto en el metro me parece el mayor insulto que se puede hacer a los ciudadanos de Madrid. El PP pretende condicionarnos de la misma manera que Iván Pávlov lo hizo con sus perros. ¿Conocéis el experimento que llevó al médico ruso a redactar la ley del Reflejo Condicional?
Pávlov se dio cuenta que a los perros que tenía en su laboratorio les bastaba oír la llegada de la persona que les alimentaba para comenzar a salivar; es decir, que parecía que los perros habían aprendido a anticipar la comida. Estudió el curioso comportamiento y se preguntó si cualquier otro estímulo, como por ejemplo el sonido de una campana, podía provocar la salivación si se unía a la presentación de la comida.
Tras varios días repitiendo la secuencia sonido de la campana-presentación de la comida el perro comenzó a salivar sólo con escuchar el sonido de la campana sin ser necesaria la presencia de la comida.
Pues bien, el PP ha usado la misma estrategia. Partiendo de que:
PSOE Y ZP —————————> PARO
Tomás Gómez ———————-> No hay ningún efecto
Si “entrenamos” a los ciudadanos a que hagan la siguiente asociación:
PSOE Y ZP + Tomás Gómez ——> PARO
Entonces el resultado será:
Tomás Gómez ——> PARO
Perfecto. La gente no votará a Tomás Gómez porque asociará su candidatura a los 5 millones de parados.
La cuestión es que ni somos perros, ni somos gilipollas. La culpa de que tengamos 5 millones de parados recae bien sobre el gobierno central, bien sobre la falta de políticas activas de empleo del Gobierno de Esperanza Aguirre. Por lo tanto, y si mi razonamiento no me engaña, Tomás Gómez nada tiene que ver con el alto número de parados que actualmente hay en España, por mucho que el PP pretenda condicionarme como si fuera idiota.
Que conste que mi idea no es defender al PSOE. Más les valdría a todos los partidos dejar de hacer el ridículo con campañas mediocres y dedicarse a sacar al país a delante. Se están utilizando estas Elecciones Municipales y Autonómicas como un anticipo de las Elecciones Generales, cuando lo que debería hacer el ciudadano (y debería “estimular” el político) es valorar la gestión y el mandato de su Alcalde y del Presidente de su Comunidad, simplemente.
No me gusta hablar de política porque ni entiendo demasiado, ni me gustan los políticos. No tengo ninguna esperanza en que ningún partido ni líder político vaya a ser diferente de otro; pero me gusta mucho menos que me traten como un bobo manipulable. Así que, por favor, dejen de hacer carteles estúpidos, de vestirse de mamarrachos, de gritar en los mítines como si fuesen cabreros haciendo las pausas pertinentes para colmar su ego a base de aplausos (¿alguien me puede explicar por qué en los mítines hay que gritar?), y dedíquense a trabajar por y para los ciudadanos, que son los que les pagan. Actúan como empresas, compitiendo por ganar cuota de mercado, su trocito del jugoso pastel que es el poder, jugando sucio y usando estrategias de marketing que ni las marcas comerciales más enfrentadas se atreverían a usar en los mercados. Vergüenza tendría que darles.
Ays que calentón tengo con la política. El problema es que ante semejante panorama no encuentro razones para votar a nigún partido, pero por otra parte no pienso perder mi derecho… ¿Votaré al menos malo? Veremos en qué acaba la cosa.



