La tibia y el esternón
Lo que sigue me lo ha mandado mi hermana Helena para colgar en el blog:
Dedicado a mi Tate, a quien mi poesía no hace sombra. A mi jefe y amigo Toni, que se llevó el susto del siglo, y a todos los que creen que las desgracias, con humor hacen más gracia. Ahí va:
Dicen que la imitación
es la mejor forma de admiración
Así que con este pareado
os contaré lo que he pasado
Andaba yo tan contenta
a la salida del trabajo
cuando subiendo las escaleras
me dí un pequeño tortazo
Iba hablando con mi hermano
Espera Tate, me caí
Cuando mi jefe salió raudo
Por el ruido que metí
En brazos me llevó a dentro
Y con la cara desencajada
Llamó a los servicio de urgencia
Mientras me descojonaba
En vez de una ambulancia
Cinco polis se presentaron
¡yo no llamé a la policía!
Exclamó mi jefe asustado
Tras llegar una ambulancia
Al Hospital Princesa me fui
A pasar la noche frente un gilipollas
Acuchillado con un boli bic
Hay que ser tonto hijo mío
Hacerse un tatuaje en pleno pulmón
Pero voy a cerrar la boca
No me lleve un buen hostión
En esas estaba yo
Cuando llegó una enfermera
Con la que comenzó mi historia
¡Gracias por ser tan cateta!
¿Qué te has roto hija mía?
la tibia y el esternón
En cuyo caso te haremos
Fotos del sujetador
Dos maromos me torturaron
Al ponerme la escayola
Ten cuidado dije, tio
O patadón en las pelotas
Ni un calmante me dieron
¡porque yo no me quejaba!
¿Tengo que cagarme en tu padre?
Pregunté desconcertada
Al llegar al Infanta Sofía
Mi hermano me esperaba inquieto
Cuando la de trauma preguntó
¿por qué te han radiografiado el pecho?
No lo sé, dije entre risas
Estarán un poco salidos
Si querían verme las tetas
Podían haberlo pedido
Después de una semana inquietos
Chutes, vías y operación
Mi hermano, el erudito,
Encontró la explicación
Helena no era el esternón
Sino el peroné lo que te rompiste
De esta te has coronado
En tu nombre pronunciarán chistes
¡No me jodas, es verdad!
Hay que colgarlo en el blog
Para que al menos se rían
Tanto como lo he hecho yo
MORALEJA
Después de toda la semana
Diciendo tibia y esternón
Solamente hay algo claro:
Fueron más tontos que yo
Nos se lo contéis a nadie
Pues una tiene su orgullo
Pero recordar que en el Princesa
Hay más de un par de capullos

